Buenas Prácticas en las Apuestas
Los corredores ganan dinero porque establecen las cuotas a su favor, pero también porque muchos jugadores no se preocupan demasiado de lo que hacen con sus apuestas.
Que hacer
Investiga tus apuestas
Si apuestas a acontecimientos sin hacer ningún tipo de investigación, entonces retírate. Investigar significa:
Que comprendes los riesgos
Que obtendrás más satisfacción cuando ganes
Que podrás apredner de tus errores
Si haces una apuesta totalmente al azar o porque alguien te ha dicho que la hagas, podrías tener problemas. Una cosa es ver cierta información en una web y que esto te lleve a infórmate más a fondo, pero otra muy distinta es seguir los consejos de otra persona totalmente a ciegas.
Establece un presupuesto para apostar
Los juegos de azar pueden ser muy divertidos si te los tomas de forma sensata. Deberías ajustarte al máximo que te puedas permitir perder durante un mes; si lo gastas, detente. De esta manera las apuestas nunca constituirán un problema, sino un gasto previsto; y esto significa que cuando ganes, ¡será mucho mejor!
Habiendo establecido un “bote” con el que apostar durante un mes, divídelo después para arriesgar sólo una cierta cantidad al día o a la semana. De otra manera, probablemente terminarías apostando más de lo que te puedes permitir, y te quedarías sin dinero a toda velocidad.
Establece también las cantidades máximas en base al presupuesto; por lo general, una apuesta del 10% del presupuesto se consideraría una apuesta grande, y otra de un 1%, una pequeña. Si apuestas más, a menos que tengas muchísima suerte, estarás en buen camino para terminar en lo que los jugadores llaman la “ruina del jugador”.
Fija una cantidad máxima de pérdidas al día
Además de establecer el presupuesto y los límites de las apuestas, es muy importante fijar también los límites de cuánto te puedes permitir perder al día. Uno de los mayores errores que puedes cometer (como se indica más arriba) es intentar compensar las pérdidas cambiando tu estrategia de forma radical.
La mejor manera de recuperarse de una pérdida es apostar de forma lenta y calculada, esperando a las oportunidades idóneas y haciéndolo poco a poco; nada de intentar ganar de golpe con una apuesta de “todo o nada”.
Fija una cantidad máxima de ganancias al día
Del mismo modo, es muy fácil dejarse llevar cuando estás ganando y crees que eres invencible. Por ejemplo, si al empezar el día ganas en tres apuestas distintas, entonces para.
Sólo porque hayas tenido buena suerte, no seas avaricioso y empieces a buscar otras oportunidades que no habías considerado al empezar. Todo lo que conseguirás será hacer apuestas erróneas, y lo más probable es que pierdas parte de tus beneficios.
Descansa de vez en cuando
A veces es necesario dar un paso atrás para aclararse las ideas. La emoción que conlleva una racha de triunfos puede hacer que te sobreestimes, y una racha de pérdidas puede deprimirte. La reacción visceral no suele ser la solución. Y si compruebas que no puedes olvidarte de las apuestas durante unos días, entonces tienes un serio problema.
Malas Prácticas de Juego
Compensar Pérdidas en Apuestas
Esto constituye un serio problema para muchos jugadores. Todo el mundo tiene un mal día de vez en cuando, y lo importante es que decidas apostar sólo a lo correcto: guarda tu dinero para las buenas oportunidades. Por esta razón, es importante que nunca pierdas mucho dinero en un solo día, porque podrás desesperarte y como consecuencia, volverte más irracional.
Intentar localizar esa gran apuesta que te sacará de apuros no es una buena estrategia; lo normal es que sólo te meta en más problemas.
La mejor forma de recuperarse es tomarse un descanso, aprender de los errores que te hicieron perder en primer lugar, y después intentar recuperar el dinero con una serie de apuestas pequeñas e inteligentes.
Cambiar tu Plan de Apostado
Una forma segura de perder todo tu dinero es ir subiendo las apuestas si ganas. Esto sólo te garantizará que, cuando entres en una mala racha, no necesitarás muchas pérdidas para salir escaldado. Todo el mundo pasa por algún día en el que pierde constantemente; así que, si apuestas todo tu bote en un solo día, entonces te quedarás sin blanca de vez en cuando.
Si vas a subir tus apuestas, lo mejor es hacerlo cuando establezcas el presupuesto mensual. Si has tenido un mes bueno, puede que al siguiente te interese meter un poco más de dinero en el presupuesto y subir ligeramente las cantidades a apostar. Pero asegúrate de quedarte siempre con parte de tus ganancias.
Apostar a cosas que no controles
Si no entiendes un deporte o una apuesta y no has investigado nada sobre el tema, entonces no apuestes. No es ni la mitad de divertido y lo más probable es que pierdas. Esto se refiere tanto a apostar a deportes que no sigas de cerca, como a utilizar tipos de apuestas con los que no estés familiarizado. En algunos casos, ¡puede que ni siquiera te enteres que has ganado!
Apostar a cuotas malas
La diferencia entre las cuotas que ofrecen los distintos corredores puede ser muy importante, hasta de un 50% y normalmente, de un 20%. Así que si no estás consiguiendo las mejores cuotas cuando ganas, entonces necesitarás ganar más veces para sacar el mismo beneficio... Y eso no es bueno. Asegúrate de que tienes varias cuentas entre las que escoger, para que dispongas de todas las oportunidades de conseguir ese estupendo beneficio de primera hora.
Apostar dinero que no te puedas permitir perder
Este punto es complicado, ya que la emoción de las apuestas es muy tentadora; si apuestas cantidades muy bajas, no habrá ninguna diferencia con no apostar nada de nada. Sin embargo, la clave para saber manejar el sistema es estar preparado para perder todas y cada una de las apuestas que hagas. Así, cuando esto ocurra puede que te disgustes, pero tampoco será nada serio.